miércoles, 27 de enero de 2010

De coches, rotondas, aparcamientos y la solidaridad

Hoy voy a hablar de coches, rotondas, aparcamientos y la solidaridad. Es un tema que últimamente me exaspera mucho, de manera que me estoy dando cuenta que empiezo a hacer cosas que nunca antes había pensado que haría.

Hablemos primero de los hechos. No soporto a los listos, en general, pero sobre todo a los listos con el coche. Cuantas veces vamos por la autovía de turno, de esas grandes, y con trafico fluido pero denso, y está en tipico Golf que te adelanta por la derecha, para después cruzarse tres carriles, cual slalom super gigante. ¿Qué ganan con esto? ¿Lo hacen para demostrar que lo pueden hacer, o es que realmente tienen prisa? Estoy seguro que en un trayecto de 30 minutos, conducir así puede reducirlo hasta 25 y un pitido en los oídos, de las veces que se cagan en su madre. No los soporto. No soporto que venga a 190 Km/h por el carril izquierdo, con el intermitente izquierdo puesto (que supongo que indica que me va a adelantar por el arcén) y que se ponga a 1 metro de mi coche, dándome las largas. ¡Que ya voy a 130, déjame en paz! Te esperas a que termine de adelantar, o simplemente, te quedas ahí un rato, hasta que se me olvide lo tonto que eres, y te deje pasar.

Las rotondas, ese gran dilema: ¿por dentro? ¿por fuera? Joder, si es entrar en una rotonda, y ponerte a temblar. Lo bueno es que es muy fácil: Los que van por fuera, tienen prioridad. Siempre. (modo Fitipaldi On) Es que yo voy mas rápido, y mi Seat Ibiza con suspensiones deportivas hacen que tome la rotonda flisflas, y tu al ir por fuera, te tengo que pitar para que frenes (modo Fitipaldi Off) Siempre. (modo sabiondo On) Es que yo voy recto y tu a la siguiente salida, por eso deberías ir por dentro, y luego salirte (modo sabiondo Off) Siempre. Y punto.


Y despues de conducir, hacer la rotonda, te toca aparcar... si puedes. Que ganas de tener un tractor, y ponerme a aparcar de oido en todos esos sitios donde los listos del primer parrafo, que te han pitado en la rotonda en el segundo parrafo, aparcan sin tener en cuenta nada, ni a nadie. Ellos con pagar su impuesto de traccion mecanica de vehiculos ya están contentos. Todavia no entiendo si lo hacen aposta, o simplemente, que su mente no les da para mas, que se encuentra saturada al tener que utilizar esa puerta a otra dimension llamada espejo retrovisor. Te cuesta algo aparcarlo 40 centimetros mas para adelante, que aun te sobra mucho espacio, y así otorgarme el inmenso placer de aparcar sin tener que dar vueltas deurante 3 horas bajo la lluvia (estaba despejado, pero suena poetico). Ya te entiendo, que aparcas así para que no puedan aparca nadie cerca de tí, y no te rayen tu buga. Patético. Siguiendo la misma idea, cuando tenga un hijo y lo lleve al cole, pagaré por tres plazas, la de la derecha y la de la izquierda del peque, para que no le contagien los virus típicos de los niños...Por no hablar de la gente que aparca de doble fila. ¿En que piensan? Aaaaaah, vale, que es una avenida grande, de dos carriles para cada sentido, y no estorba. Error, system failure. Poner un coche en doble fila inhabilita ese carril por todo el tiempo que este ahí. Los conductores veremos ese coche, y no querremos tener que salir en el último momento, asi que nos cambiamos de carril en cuanto lo podamos hacer.

Que poco cuesta el conducir correctamente. Con un poco de solidaridad, seguro que no hacia falta construir mas carreteras para descongestionar el trafico. Es muy fácil ceder el paso a ese coche que no puede salir, no nos cuesta nada, y no va a herir mi orgullo de piloto de formula 1 que ese coche este delante de ti. Es muy fácil guardar las distancias de seguridad, y no ser un comeculos. Sino, algún día te comerás mi mierda, en forma de frenazo. Es muy fácil respetar la preferencia de circulación giratoria. Esto bajaría un 20 % los partes anuales de las compañias de seguros, aunque ellos subirían los precios para compensar.

En definitiva: cuando circules, piensa que los otros conductores son tu mismo. Cuando tomes una rotonda, piensa que la gente la va a hacer mal, así que cuidado.Cuando aparques, piensa que 1 minuto después tienes que aparcar tu coche. Si no eres solidario contigo mismo, con los demás lo dejamos para otro siglo.

martes, 26 de enero de 2010

De copias de seguridad

Hoy hablare de copias de seguridad. Y aunque el texto es un refrito de uno que escribí hace tiempo y nunca vio la luz, me hace ilusión que sea el primero en este blog. Bienvenidos.

"Pues si, hay que formatear. Lo has perdido todo". Ésta es una de esas frases que suelen rondarme en mis mejores pesadillas (porque de las peores no voy a hablar). Es una manía persecutoria, un afán de ultra-protección, una paranoia recurrente de nosotros los informáticos. Pero sí, hay que hacer copias de seguridad.

Es la era digital. Todo es digital: las fotos del nacimiento de nuestro primer hijo, la música que tanto nos acompaña, los vídeos de ese artista que tanto nos gusta… Y si no lo es, lo digitalizamos (¿me conviertes este VHS a DVD?). Pero también, los apuntes de la uni, la tesis doctoral que acabaré en un año,  o la base de datos del curro que me he llevado a casa para seguir trabajando. Pero, ¿qué pasa cuando pasa algo? ¿Y si se rompe físicamente el disco duro? ¿Y si se me roban el portátil? ¿Y si me entra un virus destructor total o armagedon? Nos ponemos a temblar. ¿Tengo copia? ¿De hace cuanto tiempo? ¿He perdido el trabajo de un mes? Creo que no me equivoco si afirmo que la mayoría de las personas que pasan mas de dos horas al día con un ordenador, en caso de incendio de su casa, el primer objeto que salvarían seria su disco duro u ordenador. O mejor aún, sus backups o copias de seguridad.

Por eso es muy importante tener una copia de seguridad al día de esas cosas que no queremos ni debemos perder. Nos puede ahorrar grandes disgustos, y el vivir despreocupados del que pasará. Pero no todo es copiar, grabar CDS y DVD y tirando… Hay que saber lo adecuado en cada momento, puesto que nadie (por mucho que se empeñen los fabricantes) nos garantizara que la información perdurará por el resto de los tiempos en esos DVDs (a no ser que los hagan de diamante). Un CD o DVD debe ser una copia para un espacio de tiempo mediano tirando a pequeño porque al ser un dispositivo óptico, cualquier modificación de  su superficie, como arañazos, dobleces o imposición de altas o bajas temperaturas, lo dejarían inservible.

Últimamente se han puesto de moda los discos duros externos, lo que ha motivado en mi memoria de corto  plazo el recuerdo de porque hacíamos las copias de seguridad. ¿No se supone que los discos duros son frágiles, dispositivos magnéticos con cabezas lectoras muy débiles que les afectan los golpes, la electricidad y su consiguientes campos magnéticos? Vale, no me pondré purista, puesto que estos discos están preparados para la movilidad extrema, que es su mayor ventaja (junto con su precio). Pero es otra mona vestida de seda. Aunque se esta mejorando esto de los disdos duros con memorias de estado solido.

Otra posibilidad son los "todoelmundotiene" pendrive's. Una copia de seguridad no son los documentos copiados al pendrive. Un pendrive es un medio de transporte. ¿O guardamos los trastos viejos en el metro, por muy grande que éste sea? No, hay que llevarlos al trastero, aunque sea en metro. Estas memorias USB, por su pequeño tamaño, fácilmente extraviable, son un soporte totalmente valido para tus copias de inseguridad.

Mi solución favorita, si bien es la más elevada económicamente (aunque mis datos personales no tienen  precio), es decidirme por Internet. La red de redes lo engloba todo, y atesora información sin cesar desde su creación. Existen servicios de copias de seguridad, totalmente anónimos y confidenciales, donde puedes subir tus respaldos de seguridad. Pero… ¿no estoy haciendo lo mismo? ¿No están los datos al fin y al cabo en un ordenador? Falso. Cualquiera de esas empresas de backups tiene una red de servidores, con la información duplicada. Si uno se rompe, siempre queda cualquiera de los otros 100 que funcionan bien. Desde que me decidí por esta última solución, no tengo pesadillas.

De todas formas, y elijas el método que elijas, recuerda que solo existen dos tipos de persona: aquellos que ya han perdido datos, y aquellos que los van a perder.